Cuando pensamos en una asociación de educación ambiental, la imagen que suele venir a la mente es la de grupos escolares explorando un sendero o familias participando en una caminata guiada por la naturaleza. Son actividades valiosas, sin duda, pero ¿es eso todo lo que hacen? ¿Qué ocurre cuando se apagan las cámaras y los niños vuelven a casa?
El conjunto de acciones que desde el año de su constitución (2019) viene realizando la Asociación de Educación Ambiental Abantos Activo, revela una realidad mucho más compleja y proactiva. Detrás de los talleres y los campamentos de verano se esconde un verdadero motor de activismo, resiliencia y divulgación científica que merece ser conocido. Este artículo destaca cuatro de los hallazgos más inspiradores y sorprendentes de su labor.
1. Mucho más que excursiones: Un frente de activismo y defensa.
Lejos de limitarse a su extenso programa educativo (talleres didácticos en colegios e institutos de la Comunidad de Madrid, excursiones escolares, rutas interpretativas y temáticas, campamentos, jornadas…), Abantos Activo se implica de manera directa en la defensa activa del medio ambiente. No dudan en tomar partido en cuestiones críticas para su entorno, como la defensa a ultranza del Monte Abantos frente a las agresiones que sufre cada día, la protección de su fauna y flora como patrimonio indiscutible de la biodiversidad, la conservación también de su patrimonio histórico y cultural… La decisión de adherirse a la «Plataforma para la Protección del Lobo Ibérico» después de que la especie quedara desprotegida cuando el Congreso aprobó su salida del listado de especies protegidas, se formalizó con una importante donación al fondo de la plataforma creada para apoyar la batalla jurídica. La organización de una «Jornada Lobera» específica para educar al público sobre la ecología del lobo ibérico y los indicios de su presencia en el Monte Abantos, reforzó su compromiso con la especie. Este nivel de incidencia directa muestra un rol impactante y, para muchos, inesperado en una organización de educación ambiental local.
2. Resiliencia ante la burocracia: La historia de los refugios de montaña.
La asociación demuestra una notable capacidad para la acción directa, incluso cuando se enfrenta a obstáculos administrativos. La historia de sus proyectos de reconstrucción de refugios de montaña es el mejor ejemplo. Por un lado, impulsaron con entusiasmo la reconstrucción del «caseto de El Renegado». creando una plataforma de voluntarios y organizando varias jornadas para limpiar la vegetación y las basuras acumuladas en las ruinas. Solicitaron formalmente el permiso a la Comunidad de Madrid. Sin embargo, recibieron la notificación denegando la autorización, lo que les obligó a disolver la plataforma y a cerrar la acción. Pero lejos de desanimarse, este revés contrasta con el éxito rotundo de otro proyecto paralelo. La asociación acometió el acondicionamiento de otros dos refugios históricos: «El Pinarejo» y «Majadaholgada». Finalizaron los trabajos con éxito, dejándolos completamente equipados con mobiliario, agua, víveres, un botiquín e incluso un cuaderno de visitas para los montañeros. Esta dualidad de resultados subraya su resiliencia y su enfoque práctico para lograr objetivos tangibles.
3. Combatiendo la desinformación con ciencia.
En una era con tanta sobre-información donde los bulos y el negacionismo científico se propagan como la pólvora, Abantos Activo asume un papel crucial como divulgador científico, utilizando su plataforma para publicar artículos que aportan rigor y datos frente a narrativas simplistas o engañosas. Tal es el caso de los artículos publicados recientemente para corregir la des-información sobre las causas de los incendios forestales en España. Para combatir el negacionismo climático organizaron el «Mural del Clima» en el Centro de Educación Ambiental de Los Llanillos, invitando a una experta de la organización Climate Fresk, para ayudar a los asistentes a comprender las más de tres páginas de los informes científicos del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).
Se muestran preocupados por los avisos que llegan de la comunidad científica en Islandia, tras la inminente rotura de la AMOC (Atlantic Meridional Overturning Circulation). También aportaron su visión sobre la peste porcina africana, pidiendo más rigor científico en las decisiones políticas. Su postura sobre la gestión de la fauna salvaje se resume en un mensaje contundente basado en la evidencia: «La investigación científica ha demostrado que la gestión de las poblaciones de jabalíes basada en batidas no ha servido para nada, y en estas circunstancias podría incluso favorecer la dispersión del virus…». Que una asociación local dé un paso al frente para aportar perspectivas científicas a debates públicos es una labor fundamental y necesaria.
4. De burros a microscopios digitales: Innovación para la conservación y la educación.
La visión de Abantos Activo es integral y mira al futuro, combinando inversiones prácticas en sus capacidades educativas con propuestas innovadoras para la gestión y divulgación del entorno natural. Por un lado, demuestran un compromiso con una educación ambiental de calidad y efectiva mediante planes de reinversión estratégica y continua para mejorar las instalaciones y el equipamiento científico del centro de «Los Llanillos», sede de su Aula de Naturaleza. Cada año mejoran el equipamiento de su laboratorio con nuevos microscopios digitales que garantizan experiencias educativas de vanguardia.
Por otro lado, su pensamiento creativo les llevó a proponer una solución de gestión natural innovadora. Tras visitar una granja especializada en el cuidado y cría de burros de la raza zamorano-leonesa, presentaron una solicitud formal a la Comunidad de Madrid para incluir dos burros para que pasten libremente por el Monte Abantos. Esta combinación de inversión práctica y pensamiento creativo demuestra una visión holística y proactiva del trabajo ambiental.
Conclusión: Una Mirada al Futuro.
El impacto de Abantos Activo va mucho más allá de lo que una simple lista de actividades podría sugerir. No son solo educadores, sino también activistas, custodios del patrimonio, comunicadores científicos y agentes de cambio en su comunidad. Su trabajo es un recordatorio del poder de las organizaciones locales cuando combinan la pasión con la acción estratégica. Al terminar de leer sobre su labor, queda una pregunta en el aire: ¿Qué pasaría si más comunidades tuvieran grupos tan comprometidos y polifacéticos trabajando para proteger su entorno?






